HERENCIAS

En el momento en que una persona fallece y deja bienes a sus sucesores, éstos se ven sumergidos Testamentos en una marea de trámites legales y papeleos que son difíciles de gestionar. Conocer los pasos a seguir en esa situación nos ayudará a afrontar el problema con la seguridad del que sabe lo que hace.

Documentación necesaria.

La documentación necesaria es la siguiente:

  • Fotocopia de los D.N.I de tódos los interesados (fallecido y herederos).
  • Certificado de últimas voluntades, para saber si el causante había redactado testamento o no o cuál es el último, de haber más de uno. El certificado se solicita en el Ministerio de Justicia a los 15 días del fallecimiento, mediante un impreso a la venta en estancos y aportando el certificado literal de defunción.
  • Copia autorizada del testamento. El certificado de últimas voluntades nos informará en qué notaría fue redactado el testamento para solicitar la copia, en caso de no disponer de ella. Si no hubiera testamento, habrá que hacer una declaración de herederos ante notario y presentarla detallando el parentesco con el fallecido.
  • Certificado de seguros con cobertura de fallecimiento. Un ejemplar de los contratos de seguro concertados por el causante o certificación expedida por la entidad aseguradora en el caso de seguro colectivo.
  • Certificación expedida por la entidad bancaria correspondiente de los saldos en cuentas y del valor de las participaciones en entidades.
  • Justificación del título de adquisición de los bienes y copia del último recibo del Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI). Si el causante hubiera presentado declaración del impuesto sobre patrimonio, será necesaria copia de la misma.
  • Modelo D650 debidamente cumplimentado o copia de la presentación telemática.

Valoración de la herencia.

En el modelo D650 se relacionarán todos los bienes y derechos que constituyen la herencia con su Testamentosvalor real, a fin de calcular la cuota tributaria. La ley recoge ciertos criterios considerados aceptables para determinar el valor real, puesto que en ocasiones puede ser difícil de definir.

  • Los bienes inmuebles se valoran por el mayor entre tres valores: el catastral, el de adquisición o el valor comprobado por la Administración.
  • Los saldos bancarios reflejarán el valor a la fecha del fallecimiento. El mismo criterio se aplicará a los fondos de inversión y valores sujetos a cotización.
  • El capital recibido por un seguro de vida tributa íntegramente si los beneficiarios son los hijos y la mitad si lo percibe el cónyuge del fallecido (la otra mitad tributa en el IRPF ).
  • Si lo que se hereda es un usufructo vitalicio (como es el caso de una vivienda propiedad de los cónyuges de la cual la mitad queda en usufructo al que sobrevive) también será objeto de liquidación del impuesto. Se valorará según la edad del que lo recibe, restando la misma de 89 y aplicando el resultado como porcentaje a un tercio de la herencia.

  • El ajuar doméstico del fallecido (ropa, muebles, objetos personales…) se valora en un 3% del valor total de la herencia.

La valoración de bienes es un tema complejo que puede originar una liquidación paralela por parte de la Administración. En el caso de inmuebles, lo más prudente es calcular un valor de mercado , que viene a ser el criterio que la Administración utiliza. Si se trata de valorar un vehículo, podemos utilizar un programa disponible en la web de cada comunidad. Si heredamos terrenos, la complicación sería mayor. Ante la duda, es preferible solicitar en la Hacienda Autonómica una valoración vinculante. De este modo estaremos seguros de no equivocarnos.

Las legítimas.

El testador no siempre es libre para dejar sus bienes como quiera. Existe la obligación legal de dejar algo -la legítima- a los descendientes, ascendientes y cónyuge, según los casos, denominados por ello herederos Testamentosforzosos. Pero hay que tener en cuenta que las normas no son iguales para toda España. Existen determinados territorios que tienen unos derechos especiales, históricos, llamados ‘Derechos Forales’, que regulan de modo diferente todo lo relativo al testamento y a las herencias. Son básicamente, Galicia, Cataluña, Aragón, Navarra, parte del País Vasco, y Baleares. Aquí vamos a explicar la ley para el resto de España, regida por el llamado ‘Derecho Común’.

Quíenes son los herederos forzosos y cuánto hay que dejarles.

  • Los hijos y descendientes: dos tercios de la herencia. Untercio de la herencia hay que dejárselo por partes iguales a los hijos, y otro tercio (el llamado de mejora) a los hijos y nietos, pero este tercio se puede distribuir libremente entre ellos o dejárselo a uno solo de los descendientes.
  • Padres y ascendientes: si no se tienen hijos ni descendientes, hay que dejar un tercio de la herencia a los ascendientes que sobrevivan si concurren con el viudo, y la mitad de la herencia en otro caso. Si hay descendientes, los padres no tienen ningún derecho.
  • Viudo o viuda: si el testador tiene hijos o descendientes, tiene que dejarle un tercio de la herencia en usufructo. Si concurre con ascendientes sólo, tiene derecho al usufructo de la mitad de la herencia. Si no hay ni descendientes ni ascendientes, tiene derecho al usufructo de dos tercios de la herencia.

Esto es totalmente obligatorio para el testador. Sólo se puede privar a estas personas de sus derechos en casos de desheredación, regulados en el Código Civil y muy poco frecuentes en la práctica. Pero fuera de estos límites se puede dejar la herencia como se quiera.

Cuanto cuesta heredar: el impuesto de sucesiones.

Vamos a analizar el régimen general. En el País Vasco y Navarra existe un régimen fiscal mucho más favorable (heredar es mucho más barato) que en el resto de España. También en otras Comunidades la legislación autonómica ha ido estableciendo bonificaciones que en muchos casos implican la exención total. El criterio para la aplicación de este régimen es la residencia del que fallece durante un plazo determinado en ese territorio.

Quién paga: el impuesto lo paga cada uno de los que reciban algo en la herencia, sea por ser heredero, sea porque el fallecido le ha hecho un legado.

Cuánto se paga: La cuantía del impuesto depende de varios factores

  • El valor de los bienes que reciba: la escala es progresiva, es decir, el tanto por ciento que se paga es mayor cuanto mayor es el valor de lo heredado.
  • El parentesco con el fallecido: cuanto más lejano es el parentesco, más elevado es el porcentaje que se paga. Además, en función del parentesco hay determinadas cantidades iniciales (que se revisan cada año) que no pagan nada. Es decir, que hay un mínimo exento que depende de la cercanía del parentesco.
  • El patrimonio previo del que hereda: si el que hereda tiene un importante patrimonio previo -fijado en la ley del impuesto- también le sale más caro heredar.
  • Hay por otra parte herencias que pagan menos impuestos, con ciertos condicionantes, como la del negocio familiar o la de la vivienda familiar si los herederos son el cónyuge y los hijos.

En qué plazo hay que pagarlo: hay que presentar la instancia para pagar el impuesto en el plazo máximo de 6 meses desde el fallecimiento. Si pasa ese plazo, Hacienda cobra el recargo correspondiente.

La escritura pública de partición es una declaración del impuesto, basta con presentarla en la oficina de Hacienda, sin necesidad de otros documentos. Si no se hace la escritura, es una instancia privada la que hay que presentar. En el Impuesto de Sucesiones no es obligatorio hacer una autoliquidación (aunque sí está permitida), es decir, basta que el interesado presente los datos, y Hacienda lo calcula y le comunica la cantidad que hay que pagar.

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